Declaración Pública de la Asociación Gramsci Chile ante la crisis política-social del Perú

Manifestantes exigen la renuncia de la presidenta Dina Boluarte y el cierre del Congreso, Lima/ créditos de la fotografía, Agencia EFE/

Ante los gravísimos acontecimientos que están sucediendo en el Perú, que no solo han producido una intensificación de la crisis política y social, sino que también ya han cobrado la vida de más de 60 habitantes de este país, como resultado de la brutal represión y violación de los derechos humanos contra el pueblo peruano movilizado, por parte de las policías y el ejército, mandatados por la mafiosa oligarquía peruana, dueña del sistema político actual y de sus instituciones, como es el caso del Congreso.

Nos encontramos una vez más, frente a un escenario ya conocido en Latinoamérica: una dictadura cívico-militar, promovida, resguardada y financiada por los poderosos y sus esbirros, del poder ejecutivo, legislativo, medios de comunicación, militares y Estados imperialistas, cuyos negocios e intereses les resultan más relevantes y antagónicos que los necesarios procesos de transformación que los pueblos de Nuestra América impulsan en su lucha por una vida digna y mejor. El repertorio de costumbre, si la zanahoria no funciona ocupan el garrote, para frenar e impedir los inevitables cambios que nuestra misma realidad nos suscita.

Es por todo esto que, frente a los más recientes actos de represión, criminalización y violación de derechos humanos en contra del pueblo peruano, la Asociación Gramsci Chile expresa lo siguiente:

1- Denunciamos la matanza que está sufriendo el pueblo peruano y responsabilizamos a las autoridades cívico-militares peruanas, incluyendo al gobierno ilegítimo de Dina Boluarte, de este genocidio. Exigimos el término inmediato de la represión ejercida a la población.

2- Solidarizamos y compartimos, las legítimas demandas que el pueblo peruano ha expresado últimamente desde las distintas regiones del Perú, tales como el llamado a una asamblea constituyente y el convocar a nuevas elecciones inmediatamente, entre las otras exigencias populares. Apoyamos solidariamente con el pueblo peruano quien, desde la resistencia y la lucha, mantiene la esperanza frente a todo un sistema político corrupto desde su estructura. Como pueblo hermano latinoamericano, compartimos los estragos del terrorismo de Estado, así como de dictaduras ilegítimas, corruptas y neoliberales.

3- Saludamos y nos sumamos, a todas las muestras de solidaridad con el pueblo peruano en su lucha. A los medios de comunicación alternativos que se han atrevido a informar y denunciar los diversos abusos estructurales que la prensa oficial busca ocultar. Instamos a la comunidad internacional y a sus distintas manifestaciones organizativas a seguir demostrando su repudio a esta dictadura cívico-militar en el Perú, condenar las violaciones a los derechos humanos y romper el cerco comunicativo a consecuencia de ésta.

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